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domingo, 29 de mayo de 2016

Cocina Ayurveda VI: Hamburguesas de lenteja roja y avena integral

Hamburguesas de lenteja roja y avena integral, con curry de verduras
Hamburguesa de lenteja roja y avena integral, acompañada de curry de verduras
Acabo de  disfrutar de una mañana muy relajada y agradable, en el Taller de Cocina Ayurveda de Surya Terapias Integrativas (de Isabel Martínez Guerrero). Hoy hemos aprendido "la rutina de vida", según las recomendaciones del ayurveda y también, como es habitual, una serie de recetas.
Os recomiendo sobre todo ésta: la hamburguesa de lentejas rojas. Creada e imaginada por Virtudes Izquierdo, ha tenido un resultado difícil de describir con palabras, pero que puedo definir como "delicioso" y "exquisito". Su sabor es sorprendente.
Así que hacedlas, si podéis, para disfrutarlas también.

La hamburguesa de lenteja roja y cebada, con unas flores de adorno
La hamburguesa sin más adornos que dos florecillas

Ingredientes para 2 unidades:
  • 50 gr. Lenteja roja,
  • 25 gr. avena integral
  • 1/4 cucharadita cúrcuma
  • 1 pizca de albahaca
  • 1/2 cucharadita de jengibre rallado o picado
  • 1/2 cucharadita de ajo rallado o picado
  • 1 cucharadita de fenogreco
  • Lombarda cruda rayada a gusto
  • Pan rallado (opcional)
  • Sal.

Pasos de la elaboración de las hamgurguesas de lenteja roja
Pasos de la preparación.
Preparación:
  1. La noche anterior, ponemos en remojo la avena con el fenogreco y las lentejas, todo junto.
  2. Por la mañana las colamos.
  3. Sofreíamos con ghee o aceite la mezcla de ajo y gengibre rallados.
  4. Añadimos escurrida la mezcla de lentejas y cereales y ponemos con el agua justa. (Si tenemos un vaso de cereal más legumbre, ponemos vaso y medio de agua), añadimos una pizca de sal. 
  5. Rayamos la col y la ponemos en remojo mientras se cuece lo de la olla.
  6. Añadimos las especias. Si la masa ha quedado muy líquida añadimos pan rallado.
  7. Dejamos reposar en la nevera, 1 ó 2 horas. 
  8. Hacemos la forma con las manos y doramos en la sartén 3 minutitos por cada lado.
  9. Si os gustan más crujientes, pasar por pan rallado antes de echar a la sartén. 


Las hamburguesas de lenteja roja en la sartén
Dorándose en la sartén

viernes, 27 de mayo de 2016

"Masala" en yoga: mezclas frente al Parampara


En la India, todo viene con "masala", una mezcla de especias para mejorar el sabor de la comida. Pero cuando se trata de tradiciones de yoga, no hay mucho Masala, más bien existe lo contrario: el Parampara.

De las mezclas (masalas) de los nuevos yogas... y otras consideraciones interesantes (artículo original en inglés en http://www.yogaspace.com.au/masala-yoga-mixing-it-up-or-getting-mixed-up/).

* * *

En la India, todo viene con "masala", una mezcla de especias para mejorar el sabor de la comida. Pero cuando se trata de tradiciones de yoga, no hay mucho Masala, más bien existe lo contrario: el Parampara.

Parampara es el paso directo del conocimiento del maestro al estudiante a través de generaciones. A medida que el yoga gana auge en Occidente el Parampara casi está perdido y parece que hay un anhelo constante de "Masala": Algo nuevo, picante, juguetón, exótico para motivarnos a ponernos en nuestra esterilla de yoga.

En esa búsqueda constante de algo mejor, pero de alguna manera con el deseo de mantenerse en contacto con la tradición, profesores de yoga están creando un "Masala" de la enseñanza de los maestros de yoga más respetados del mundo.
En nombre de la innovación y la creatividad no hay ningún problema aquí: darle un nuevo nombre, que sea atractivo y que no sea demasiado confuso. Hay un lugar para la creatividad en todos los ámbitos de la vida. 
Pero en lugar de eso, lo que está sucediendo es que vemos a maestros que usan la popularidad y la reputación de ciertos estilos de yoga, haciendo un Masala (mezcla) de ellos, pero no llaman a este masala con un nombre nuevo. Por lo general, los maestros no están calificados para enseñar estos sistemas y son incapaces de ver que están dejando fuera lo que es más importante en las tradiciones que se están mezclando.

Lo más común es una mezcla de Ashtanga Yoga y Yoga Iyengar


Los dos grandes maestros de grandes estilos de yoga que han llegado a nuestros días: Iyengar y Pattabhi Jois.

El trabajo de Pattabhi Jois (Guruji para mí) popularizó Ashtanga.
E Iyengar creó uno de los estilos más influyentes del mundo del yoga: el Yoga Iyengar.
Ambos eran estudiantes de Krishnamacharya, sin embargo, enseñaron muy diferentes formas de yoga. ¿Porqué es eso? Bueno, como muchas personas han dicho, tal vez Krishnamacharya dio diferentes enseñanzas, a estudiantes diferentes.

El método Vinyasa que compartió con Jois se convirtió en el sello distintivo de la práctica de Ashtanga Vinyasa. Mientras que el Sr. Iyengar ciertamente practicó este sistema vinyasa él mismo en sus primeros tiempos (como se puede ver en youtube), y refinó su propia práctica y su sistema de enseñanza a largo de las décadas, lejos de su gurú en lo que ahora sabemos que es el Yoga Iyengar.

Ambos sistemas funcionan. Lo he visto. Los maestros en ambos sistemas han pasado muchos años en la práctica y no son meros graduados de cursos de formación de 200 horas. El estudio de los sistemas de Iyengar y Ashtanga han sido el trabajo de todas sus vidas.

Sin embargo, estos días nos encontramos con demasiadas personas que mezclan los sistemas y no están haciendo ningún favor a nadie.

El yoga Iyengar es altamente técnico y los profesores lo han aprendido después de haber  estudiado el cuerpo y sus patrones de movimiento durante muchos años para llegar a ser  maestros en esta tradición.

Altar en la sala de yoga Prana Yoga (Málaga), con la foto de Pattabhi Jois (foto: C. Peralto).

Los profesores de Ashtanga (buenos maestros calificados por el KPJAYI en Mysore) han puesto sus corazones, cuerpos y mentes en el sistema de vinyasa a través de muchos viajes a Mysore (India) y entender que en esencia Ashtanga yoga no es sólo un sistema de vinyasa, en el fondo es una práctica bhakti (práctica devocional).

Cuando mezclamos los sistemas no se llegan a experimentar los frutos de lo que Iyengar y Jois descubrieron a través de sus décadas de práctica. En su lugar tenemos una mezcla-puré de sistemas y eventualmente a confundidos estudiantes.

Para mí Ashtanga Yoga es una práctica centrada en el corazón. La belleza de la práctica es que se hace en silencio, la alineación es interna —alineado con la respiración, el movimiento y el drishti—. Las nociones de la alineación exterior en este sistema fuerzan el cuerpo con las ideas arbitrarias de cómo el cuerpo se debe ver o expresar en una postura determinada. En realidad, la expresión de la postura será diferente para cada individuo.

Es un problema de la enseñanza del yoga en estos días que los maestros de yoga creen que saben mucho sobre la alineación, la anatomía y cómo funciona el cuerpo. 
Sin unos estudios profesionales de anatomía o de fisioterapia simplemente estamos arañando la superficie de lo que podríamos saber. Debido a esos deficientes conocimientos, con la falta de un estudio académico riguroso, los maestros usan conceptos de alineación simplistas e ideas a menudo en blanco y negro de lo que es correcto y lo incorrecto en las posturas.

A menudo se pretende extraer este enfoque en la alineación del sistema Iyengar, porque Iyengar se centra en la alineación. Sin embargo, la alineación que se enseña en Iyengar Yoga (como lo he experimentado) es profundamente vivencial. (...) Se invita al practicante a ahondar en su propia práctica y y la forma en que está trabajando, manteniendo posturas y en movimiento. No se necesitan parámetros de alineación simplistas, porque para ser un maestro de Yoga Iyengar se debe haber llevado cabo muchos años de estudio dedicado y supervisado con un maestro.

Un enfoque intenso en la anatomía no tiene lugar en Ashtanga Yoga. Yo, como profesor de ashtanga, sé cómo adaptar y trabajar con personas de todas las etapas de la vida y situaciones dentro de la práctica. Esto viene de la experiencia en la enseñanza. La mayoría de las veces, en lugar de forzar una postura a un estudiante, estoy feliz con ellos trabajando y descubriendo la postura a su debido tiempo.

El yoga no es inherentemente inseguro y los estudiantes son capaces de aprender mediante la experiencia. Cuando tratamos de forzar el cuerpo en la forma en que debe ser o lo que se debe hacer a través de nociones equivocadas de "alineamiento", de haber asistido a unos talleres de anatomía y algunas clases de Iyengar, les robamos a los estudiantes una oportunidad de experimentar un sistema en su plenitud.

Para mí eso demuestra una falta de fe. Tengo fe en el sistema de Ashtanga, sé que funciona. Tengo fe en mi maestro Sharath Jois. Hay Bhakti, la devoción a la práctica, a Guruji y Sharath por seguir este precioso linaje. No me cabe duda de que funciona, por lo que no hay que añadir una capa de reduccionismo occidental a mis enseñanzas. 

Siempre que continuamente nos centramos en la anatomía y la alineación física, nos alejamos de la experiencia de estar en el momento. La dualidad entra en acción y tratamos de llevar el cuerpo a un lugar al que no está listo para ir. No sólo podemos lastimarnos, también hay una falta de amor propio, de aceptación, hay una falta de fe.

Iyengar y Ashtanga no estaban destinados a ser mezclados. Como diría Guruji "tener muchos profesores es una locura". Pruebe un sistema con un profesor cualificado y aferrerése a él, profundizando en ese yoga. 

Tenemos la suerte, a través de la obra de Geeta y Prashant Iyengar y de Sharath Jois, de poder descubrir todavía la plenitud y la riqueza de dos sistemas de yoga como Iyengar y Ashtanga. Todavía podemos aprender con estas personas, y nunca es demasiado tarde para aprender estos sistemas correctamente! Encontrar un maestro, el estudio intensivo, y luego ir a la India (Pune o Mysore).

Margaritas silvestres y mantra de inicio de ashtanga yoga (foto: C.Peralto)
Hemos visto una y otra vez personas que son desanimadas sobre ir a Mysore. Entonces a veces una década más tarde, van y todo cambia una vez que se convierten en parte del parampara (linaje) de Ashtanga Yoga. 

Las personas que han sido reacias han valorado la experiencia inmensamente y otros se dan cuenta de lo que han perdido, o lo que por alguna razón desconocida, sus propios maestros les han impedido experimentar. 

Porque ir a la fuente, al origen, ya se trate de Mysore o de Pune es un acto de gratitud, de agradecimiento a una práctica que ha traído tanto. Dar gracias nos ayuda a florecer como personas. Así que, entrégate a a algo más grande que tú, sé humilde y fiel a la práctica y al sistema. Entonces es cuando se produce la magia.

(Enlace al artículo original de Jane Byrne aquí.)

lunes, 23 de mayo de 2016

Cocina Ayurveda V: Kitchari de cebada y lenteja roja dhal

El kitchari es una receta muy valorada en la cocina ayurvédica: es nutriente y es desintoxicante, es muy adecuada para el cambio de las estaciones ya que sirve para depurar y desintoxicar el sistema digestivo.
Las lentejas no son mi legumbre preferida... no me entusiasman, pero las como por lo sanas que son, y todas las buenas cualidades que tienen. 
Sin embargo, estas lentejas rojas... combinadas con la cebada, me sorprendieron. Estaban riquísimas (se sirvieron acompañadas de puerros gratinados, exquisitos también).

Kitchari de lenteja roja dhal y cebada
Kitchari acompañado de puerros gratinados

Los ingredientes son (para 2 personas):

  • 8 cucharadas de dhal (lenteja roja)
  • 4 cucharadas de cebada
  • 6 tazas de agua
  • 1 cucharadita de ghee
  • cúrcuma
  • cardamomo
  • pimienta negra
  • cilantro
  • sal

Elaboración:


  1. Lavar la cebada dos o tres veces y dejar en remojo toda la noche.
  2. Lavar la lenteja y poner en remojo 2 horas.
  3. Calentar el ghee (aceite de oliva en mi caso) en la olla, con las especias y la sal.
  4. Añadir la cebada y las lentejas y rehogar 4 minutos.
  5. Añadir el agua hirviendo, remover y tapar.
  6. Cocer durante hora y media.
  7. Servir caliente.


sábado, 21 de mayo de 2016

Tarta de manzana y yogurt

No me entusiasman especialmente las manzanas pero, extrañamente, ¡me encantan las tartas de manzana, los bizcochos con manzana y todo lo que lleve manzana cocinada!, por esto, cada vez que veo por ahí una "nueva" tarta de manzana, no paro hasta probarla.
Esta tarta está muy rica, debe conservarse en el frigorífico y dura poquísimo (porque está muy buena). La he acompañado de helado de vainilla y mango y un poquito de caramelo líquido.
Aquí os la dejo.

Tarta de manzana y yogurt vida sana y creativa

Ingredientes:

Para la base:
  • 150 gr de galletas integrales (si se quiere)
  • 80 gr de mantequilla derretida
  • 1 cucharada de vino dulce (opcional)

Para la cobertura:
  • 1 manzana grande
  • 7 cucharaditas de azúcar moreno
  • 30 ml de agua

Para el relleno:
  • 3 huevos L
  • 3 yogures naturales
  • 1 y 1/2 medida del yogur de azúcar moreno
  • 7 cucharadas soperas de harina

Tarta de manzana y yogurt con helado de vainilla y mango

  1. Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo (en mi caso... sólo abajo, que es lo que tengo).
  2. Triturar las galletas con un robot de cocina o metiendo las galletas en una bolsa y dándole unos golpes con el rodillo.
  3. Mezclar con la mantequilla derretida ( se puede hacer en el microondas durante unos 10-15 segundo), y con el vino dulce.
  4. Forrar un molde de 20 cm, de base desmontable.
  5. Pelar la manzana y cortarla en gajos finos. Preparar un cazo con el agua y el azúcar y colocar los gajos de manzana. Calentar hasta llevar a ebullición, hasta que se evapore el líquido y veamos que la manzana esta cocida pero firme, que no se deshaga, os quedará como en almíbar.Reservar.
  6. En un bol batir los huevos, añadir los yogures y mezclar. Seguidamente incorporamos el azúcar y por último la harina, mezclando bien para que no queden grumos.
  7. Volcar esta mezcla sobre la base de galletas y disponer la manzana que habíamos reservado por encima.
  8. Introducir al horno, en la zona central durante aproximadamente 45 minutos.
  9. Retirar del horno y dejar que se enfríe. Conservar en el frigorífico.

viernes, 20 de mayo de 2016

Rafael Santandreu: "El arte de no amargarse la vida" (IV)

Ilustración: Kobina Nyarko.
Hagámonos una pregunta: en una vida que dura tan poco y que no tiene mucho sentido (o tiene un sentido metafísico desconocido para los seres humanos), ¿es tan importante esta desgracia que me está ocurriendo?

Obstáculos que dificultan la terapia
"El mito de la bondad de la preocupación" puede dificultar muchísimo el éxito de la terapia. Los terapeutas debemos detectarlo y combatirlo antes de iniciar el tratamiento.

¡Ese amor por la preocupación es absurdo y nocivo! Hay que ocuparse y no preocuparse. La mejor forma de solucionar cualquier asunto es manteniendo la calma y, si es posible, disfrutar del proceso. Muchas personas no progresan con la terapia cognitiva porque interiormente tienen miedo de "volverse pasotas".

Otro mito que puede dificultar el cambio es la idea de partida de que mis sentimientos siempre están bien. Estoy de acuerdo en que tenemos derecho a sentir lo que queramos, pero eso no hace que estos sentimientos sean lógicos (y correctos). Si exageras lo que sientes, eso es ilógico y está mal desde un punto de vista racional. Las emociones no son correctas porque uno las sienta. Son correctas solamente a la luz de criterios objetivos.

La rutina del debate
El objetivo de la terapia cognitiva es convertirnos en personas más sanas y fuertes. Transformarnos a nosotros mismos en ese tipo de personas que disfrutan de la vida ¡pase lo que pase! No es tan difícil como podría parecer.
El sistema cognitivo consiste en transformar nuestra forma de pensar, nuestro diálogo personal, nuestra manera de evaluar lo que nos sucede... para dejar de quejarse y empezar a disfrutar de lo que está a nuestro alcance. Y llegar a hacerlo de una forma tan automática, que ésa sea nuestra primera opción mental.
Una de las vías clásicas consiste en detectar las creencias irracionales y reemplazarlas por creencias racionales. Hay que hacerlo todos los días, con perseverancia e intensidad, en una práctica de tres pasos. Es lo que yo llamo la rutina del debate.

Paso 1. Descubrir creencias irracionales.
Detrás de cualquier malestar emocional exagerado hay un pensamiento terribilizador. Una frase que se puede construir en presente de indicativo o en condicional. (Ej. Si jamás tuviese pareja, mi vida sería terrible). La creencia irracional también se pueda expresar en forma de necesidad (Ej. Necesito pareja para ser feliz).
El primer paso de la rutina del debate consiste, entonces, en analizar el malestar emocional diario y detectar qué creencias irracionales lo provocan. (Ej. Me he enfurecido porque me he dicho a mí mismo que es terrible que mi jefe me haya reprendido en público sin razón).

Paso 2. Combatir las creencias irracionales.
Una vez descubiertas las ideas irracionales, el siguiente paso consiste en debatirlas para demostrarnos a nosotros mismos su falsedad. Cuanto más argumentos en contra hallemos, mejor.
Podemos emplear diferentes estrategias:
El argumento comparativo: ¿Existen otras personas que son felices en la misma situación?
Cada una de las personas que comparten nuestra adversidad y están anímicamente bien son la evidencia de que nuestro problema no es tan grave.
Asimismo, podemos compararnos con personas que tienen incluso impedimentos mucho mayores y que, sin embargo, son felices porque realizan tareas que les llenan.
El argumento de las posibilidades: Aun con esta adversidad, ¿podría llevar a cabo objetivos interesantes por mí y por los demás?
Casi siempre tenemos a nuestro alcance multitud de posibilidades para disfrutar de la vida; eso sí, si no perdemos el tiempo quejándonos amargamente. De hecho, yo creo que hay muy pocas circunstancias en la vida en las que ya no podamos hacer nada valioso.
En la terapia cognitiva, solemos revisar con la persona los ámbitos de su vida en los que podría desarrollarse pese a la adversidad que sufre. Normalmente, revisamos ocho áreas vitales: el trabajo, la amistad, aprender, el arte, la ayuda a los demás, el amor sentimental o familiar, la espiritualidad y el ocio.

El argumento existencial
Hagámonos una pregunta: en una vida que dura tan poco y que no tiene mucho sentido (o tiene un sentido metafísico desconocido para los seres humanos), ¿es tan importante esta desgracia que me está ocurriendo?



En un universo infinito de planetas y estrellas que nacen y mueren sin cesar, ¿existe algo realmente dramático? Este planteamiento nos permite distanciarnos de nosotros mismos.
¿Qué será de mí y del problema que me preocupa dentro de cien años? La respuesta es clara: nada; estaré muerto y esta adversidad habrá dejado de tener ninguna importancia. Pensar en la propia muerte pone en perspectiva cualquier preocupación y nos proporciona una serenidad profunda.

Paso 3. Establecer la creencia racional
Por último, en esta tercera fase estableceremos la creencia racional que sustituirá a la idea racional. Nuestro objetivo será creer en ella tan profundamente como podamos.
La creencia racional es una frase constructiva y que produce sosiego. Esta creencia es antiterribilizadora. Es la creencia de una persona madura y fuerte.
Las creencias racionales suelen ser del tipo: "Me gustaría tener novia, pero si finalmente no la tengo, aún podré llevar a cabo muchas cosas valiosas por mí y por los demás, y aun así podré ser feliz". Si llegamos a creer –profundamente– estas ideas racionales, las emociones nos acompañarán inmediatamente. Tener una mente racional sí nos permitirá decir adiós –prácticamente para siempre– al malestar emocional desbordante e invalidante.

Resumiendo, la rutina del debate, consiste en:

  • Detectar todos los días qué creencias irracionales hemos sostenido a lo largo de la jornada. Se trata de ideas que me han producido malestar emocional.
  • Combatir esas ideas irracionales mediante la argumentación de la comparación, la argumentación de posibilidades y la argumentación existencial.
  • Formular finalmente creencias racionales correspondientes.
Hay que insistir en que se trata de convencerse de las creencias racionales; no basta con repetirlas como un loro. Por otro lado, existen innumerables argumentos lógicos que nos ayudarán a combatir las creencias irracionales, no sólo los que expongo en este libro. La mejor estrategia suele ser empezar escogiendo los más convincentes para cada persona y luego ir añadiendo, en días sucesivos, nuevas razones.

La prueba de que hemos realizado bien el ejercicio será que nuestras emociones cambiarán en el acto. Las emociones negativas, la tristeza, la angustia, la ira..., se transforman inmediatamente en alegría, sosiego y energía.
Este trabajo requiere perseverancia. Lo mejor es adquirir el hábito de practicar de una forma cómoda, e ir acumulando horas de ensayo. Si empleamos la rutina del debate, habrá que realizarla todos los días, durante unos 6 meses. Así, poco a poco iremos adquiriendo una nueva forma de pensar y de ver el mundo. Este trabajo es parecido a estudiar un idioma, aprender a tocar un instrumento musical o ir al gimnasio. Requiere tiempo y perseverancia.

Visualizaciones racionales
Ya hemos visto que la necesititis es una de las principales fuentes de neurosis. Una de las estrategias más eficaces para sanar es reducir las necesidades.
Una de las visualizaciones que usamos con mayor frecuencia es la que llamo "la visualización del indigente". Consiste en imaginarse a uno mismo sin trabajo y sin hogar. Entonces nos hacemos una pregunta crucial. ¿Podría ser feliz siendo un indigente?, ¿cómo?, ¿qué haría?

Se trata de visualizarse siendo felices, pese a la indigencia, gracias a nuestra innata capacidad de hacer cosas interesantes y valiosas. Este ejercicio nos despoja de necesititis y nos convierte en personas mentalmente sanas. Verse feliz con poco es quitarse necesidades de encima, es hacerse más ligero y más fuerte.
No sólo nos inventamos necesidades materiales, hay muchas necesidades inmateriales inventadas. Las más frecuentes son:

Rafael Santandreu Vida sana y creativa Las necesidades inmateriales inventadas

Estas once necesidades que acabo de listar son nocivas para la salud emocional de las personas porque, en realidad, sólo pueden ser aspiraciones, meros deseos. Si las mantenemos en el límite de las preferencias, nuestra mente está a salvo. Si las elevamos a la categoría de exigencias, nuestra mente generará ansiedad y depresión porque:

  • En realidad, no son necesidades básicas.
  • Son bienes impermanentes. Hoy los tenemos y mañana los perderemos. Exigir su presencia constante es ganarse la insatisfacción.
  • No producen tanta plenitud como puede parecer. Depositar demasiadas expectativas en ello es labrarse el camino de la insatisfacción.
Existen innumerables fuentes de bienestar, pero ninguna de ellas es absolutamente necesaria. Darle demasiado valor a una de ellas haciéndola imprescindible es debilitarse a uno mismo porque, entonces, si no poseo el objeto deseado soy un desgraciado. ¡Qué forma más estúpida de ganarse la infelicidad!

jueves, 19 de mayo de 2016

Ramiro Calle: Historias espirituales de la India (II)

Carmen Peralto ilustración collage y madhubani
La florista y la pescadora (Técnica mixta de C. Peralto)
Un grupo de pescadoras

Finalizada la faena, un grupo de pescadoras se puso en marcha para volver a sus casas. El camino era largo y al anochecer se desencadenó una violenta tormenta. Buscaron un lugar para refugiarse y lo hallaron en la casa de una florista. La dueña de la casa les cedió una habitación para pasar la noche. Era una habitación donde había una buena cantidad de canastos con las más variadas flores, a fin de ser vendidas al siguiente día. Olía, pues, a rosas, jazmines, nardos... Las pescadoras intentaron dormir, pero no pudieron. El olor de las flores les resultaba desagradable y les impedía conciliar el sueño. ¡Qué peste!, se quejaban. Y una de ellas concibió la idea de que pusiesen junto a su cara las canastas malolientes de pescado para así neutralizar el olor de las flores. Lo hicieron y pocos minutos después las mujeres dormían profundamente.

El hombre común es como esas pescadoras: por deformación, por identificación con lo adquirido y no con lo genuino, prefiere la impureza a lo más puro, lo contaminado a lo más prístino. Eso es ignorancia.


El hombre ecuánime

Si tienes dudas sobre lo que es la ecuanimidad, escucha la historia del hombre ecuánime. Era dueño de un caballo, pero cierto día se despertó por la mañana, fue al establo y comprobó que el caballo había desaparecido. Entonces vinieron los vecinos a condolerse y a decirle:
—Qué mala suerte has tenido! Para un caballo que tenías y se ha marchado.
Y el hombre dijo:
—Sí, sí, así es, así es.
Pasaron unos días y una mañana el buen hombre se encontró con que en la puerta de su casa no solamente estaba su caballo, sino que había traído otro. Vinieron los vecinos y Ie dijeron:
—¡Qué buena suerte la tuya! Ahora eres dueño de dos caballos.
El hombre repuso:
—Sí, sí, así es.
Al disponer de dos caballos, ahora el hombre podía salir a montar a caballo con su hijo. Pero un día, el hijo se cayó del caballo y se fracturó una pierna. Vinieron los vecinos y dijeron:
—Mala suerte, muy mala suerte. ¡Si no hubiera venido ese segundo caballo...!
El hombre dijo:
—Sí, sí, así es.
Pasó una semana y estalló la guerra. Todos los jóvenes fueron movilizados, menos el hijo herido al caer del caballo. Y vinieron de nuevo los vecinos a verle y le dijeron:
—¡Tú sí que tienes buena suerte! Tu hijo se ha librado de la guerra.
Y el hombre comentó:
—Sí, sí, así es.

La historia es un ejemplo de la ecuanimidad y también de cómo los propios hechos de la existencia (la rueda de la vida que gira y gira) habría que aprender a verlos desde la justa perspectiva.


Una insensata búsqueda

Una mujer estaba buscando algo en el suelo junto a un farol. Pasó por allí un hombre y se paró, curioso, a observar a la mujer, que afanosamente buscaba y buscaba. Intrigado, después de un rato, el hombre preguntó:
—Buena mujer, perdona que me inmiscuya en tus asuntos, pero ¿podrías decirme qué buscas?
Y la mujer repuso:
—Busco una aguja que he perdido en mi casa, pero como allí no hay luz he venido a buscarla junto a este farol.

Como esa mujer proceden muchos seres humanos. En lugar de buscar dentro de ellos mismos (donde mora el más verdadero gurú, el paraíso interior, la respuesta), buscan fuera de ellos lo que jamás podrán hallar fuera.